Perdón
Por Stephen Thomson
El acto del perdón es una de las virtudes humanas más grandes. Ser capaces de perdonar y luego olvidar las acciones de otro o un evento en la vida permite la continuación de nuestro crecimiento como personas espirituales. Cuando seguimos albergando profundos sentimientos relacionados con un evento del pasado, nos roba nuestra paz personal. Pone en movimiento eventos en un nivel físico, mental y emocional que se vuelven el respaldo de la vida cotidiana. Encontramos nuestro mundo coloreado por los efectos residuales que quedan de nuestra inhabilidad de perdonar y seguir con nuestras vidas.
Desde el tiempo en el que somos jóvenes, hay eventos y acciones realizados por otras personas que crean algún tipo de memoria emocional para nosotros. Por ejemplo, esto puede ser algo como una promesa no cumplida, o un comportamiento hacia nosotros que crea toda una lista de respuestas emocionales. Cualquiera que sea el problema – la memoria crea una dinámica energética que está en constante funcionamiento dentro de nuestra aura y sistema energético del cuerpo. Atrapamos una forma energética correspondiente de nuestro interior y la mantenemos en alguna parte del cuerpo. La energía que queda atrapada en el cuerpo se convierte en la fuente de desarmonía en el cuerpo físico y eventualmente impacta al cuerpo físico. En casos extremos esto puede resultar en alguna forma de enfermedad.
La mayoría de nosotros podemos pensar fácilmente en algo o alguien que necesitemos perdonar en el curso de nuestra vida. Eso incluye la necesidad de encontrar un lugar de perdón para nosotros. Podemos descubrir demasiado acerca de nosotros mismos si inventariamos las cosas que necesitamos perdonar. Por ejemplo, en lo que a un padre se refiere, podemos encontrar que nuestra percepción de su falta de cuidado y compasión no son una falla de ellos. En nuestra evaluación, podemos encontrar que nuestras necesidades estaban más allá de su rango de capacidad. En todos los casos, si tomamos una perspectiva impersonal en un problema que necesite perdón, podemos encontrar la respuesta a las preguntas acerca de quiénes somos y qué necesitamos de otros. Estas son las necesidades centrales que algunas veces asignamos a otros, cuando el hecho es que nosotros podemos ser los únicos responsables y capaces de cumplir y satisfacer. Como adultos, nuestro mayor dolor llega en esas situaciones en donde somos culpables de haber dado nuestro poder a otro. Para ser amado, aceptado y honrado – tratado justamente. En la profundidad del problema emocional que necesitamos perdonar, nos encontraremos a nosotros mismos y una reflexión de nuestras necesidades internas.
Hasta que estemos listos para perdonar algo o a alguien, y para entrar en un proceso intencional, la contraparte emocional está en juego en cada aspecto de nuestras vidas. La energía residual nos está afectando a nosotros y a nuestra capacidad de seguir adelante en nuestras vidas. Entrar en el proceso del perdón es un proceso activo y consciente. El primer paso implica una disposición de hacer consciente el dolor emocional y el lugar que ocupa en nuestra conciencia. Tenemos que recordar que no importa qué tan conscientes estemos de algo que necesite perdón, la energía residual y la memoria está creando eventos todos los días en nuestras vidas. Esto sale en nuestras reacciones subconscientes que tienen sus raíces en eventos emocionales. El siguiente paso implica una decisión de nuestra parte. ¿Queremos continuar viviendo en la sombre de algunos eventos pasados que siguen influenciando nuestra habilidad para experimentar la paz interior? ¿O queremos perdonar, olvidar y seguir adelante?
Más frecuentemente nos hacemos conscientes del impacto que algo está teniendo sobre nosotros cuando encontramos una situación similar que nos regresa el recuerdo de una experiencia anterior. Mucho más frecuentemente, estamos contentos de cargar las emociones y recuerdos sin llevar a cabo ninguna acción que movernos a través de la memoria y liberar la energía sostenida que seguimos operando debajo de nuestras vidas. La ceremonia del perdón continúa cuando comprendemos que el acto del perdón resultará en poderosos y duraderos afectos en nuestras vidas. La habilidad de ir al centro de una situación y liberar energía contenida tiene un efecto liberador. Dejar de llevar la carga emocional causada por un recuerdo tiene un resultado profundo. Nuestras mentes están claras y somos libres de seguir adelante.
Solamente podemos estar seguros de que hemos perdonado algo o a alguien cuando los detalles de una experiencia o evento se han ido completamente de nuestra conciencia. Ya no ser capaces de recordar algo del pasado con gran detalle, incluyendo recuerdos del impacto emocional de algún evento, es un signo de que estamos sanando y continuando. Hasta que un recuerdo deje de ser consciente podemos estar seguros de que hay más trabajo por hacer en el perdón.
En este momento de la evolución de la conciencia humana, hay muchos ejemplos de conflicto que necesitan una resolución y perdón. En algunos casos es difícil creer que las personas estén actuando de una forma consciente que tenga como resultado que una persona sea dañada. Detrás de las acciones de muchos están las más bruscas y burdas emociones. Lo que es difícil de entender es que cada uno de nosotros esté haciendo lo que creemos que es lo correcto. Así que en efecto, ninguno de nosotros estamos actuando desde un lugar consciente para dañar a otros. Todos estamos haciendo lo mejor que podemos. Simplemente no les parece así a los demás.
Como parte de la naturaleza humana y una causa principal de que la reencarnación venga de nuestros deseos, en nuestra relación con otros nos encontramos con expectativas de quiénes son y qué harán por nosotros. En parte esto puede o no ser un acuerdo hablado. Cuando encontramos que otros están violando nuestra confianza, o pasando por alto nuestras necesidades, aparecen el dolor y el sufrimiento emocional. Lo profundo del dolor o el sufrimiento está directamente relacionado con nuestra expectativa personal del otro o de la situación. La combinación de deseos y expectativas crea una tremenda cantidad de equipaje emocional que todos cargamos en un grado u otro.
Para la comunidad Cristiana, el perdón es un principio básico sobre el cual se construyó la iglesia. La Biblia dice que al momento de la crucifixión, Jesús le pidió a Dios “perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Así que de alguna forma nos enseñan dos importantes creencias acerca de la vida. La primera es que las personas y los eventos van a suceder y a crear profundas respuestas emocionales que serán difíciles de superar, y que el ideal por el que vamos a luchar es aprender a perdonar.
Una de las mayores responsabilidades personales que tenemos yace en cómo elegimos pasar nuestro tiempo. El continuo desenvolvimiento de conciencia espiritual sugeriría que más y más tiempo se enfocara en pensar en Dios. Solamente tenemos algunas horas cada día. ¿Deberíamos pasar nuestro tiempo viviendo en el pasado y en la memoria emocional de algo que necesitamos perdonar y olvidar? ¿O pasamos el día en una conciencia despierta del mundo en el que hemos encarnado?
Aquí hay algunos pensamientos sobre los cuales orar, escribir en un diario o meditar:
¿En cuántos problemas que necesitan perdón en tu vida puedes pensar?
¿Qué poder o impacto siguen teniendo estos problemas en tu vida?
¿Puedes visualizar cómo sería tu vida y cómo te sentirías si entraras en el perdón?
Conforme piensas en quién eres, ¿qué papel sientes que juega el perdón en tu proceso de avanzar como un ser espiritual?
Tus comentarios y preguntas son bienvenidos. Por favor envíame un correo electrónico a Steve@stephenthomson.net o visita mi sitio web www.StephenThomson.net. Puedes comprar mi libro ‘The Secret Key’ (La Llave Secreta) en la Tienda Ma'at.
Traducción de Marcela Arellano (mpiolin@hotmail.com)
Sobre Stephen Thomson
Steve Thomson es un escritor, maestro, y psíquico, reconocido en los Estados Unidos. Imparte talleres sobre prácticas de metafísica, incluyendo meditación, expansión de los sentidos psíquicos, magia espiritual, el Tarot, y la Kabbala. También organiza y guía viajes a los sitios sagrados alrededor del mundo. Por más de 20 años, Steve ha sido miembro de la Orden de los Rosacruces AMORC y ha sido alumno de la Hermandad de Auto-Realización de Paramahansa Yogananda por más de 10 años. Su libro titulado The Secret Key (La Llave Secreta) está disponible en nuestro sitio web.
Puedes escribirle a Steve a Steve@stephenthomson.net o visitar su sitio web: www.stephenthomson.net
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